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Soy David Alejandro Alarcón Rivera, Ingeniero en Sistemas Computacionales, empresario tecnológico y consultor digital con base en Ciudad Valles, San Luis Potosí, México.
Fundador y director de Huasteca Network, desde donde desarrollo proyectos de software, automatización, marketing digital e inteligencia artificial para empresas, medios y organismos públicos — tanto en México como para clientes internacionales. Trabajo como aliado tecnológico directo de mis clientes — sin agencia de por medio, el código siempre es del cliente, y yo soy el ingeniero que escribe y da la cara.
He capacitado a periodistas, emprendedores y organizaciones de la región Huasteca en herramientas digitales, redes sociales, inteligencia artificial y tecnologías emergentes.
Creo que la tecnología y la IA deben ser accesibles, no exclusivas. Vengo de una región que el ecosistema tech mexicano ignora — la Huasteca Potosina — y desde ahí demuestro que la innovación puede generar impacto real con recursos reales. México tiene talento de clase mundial y estoy aquí para demostrarlo al mundo.
Empecé como la mayoría: armando sitios baratos con plantillas, instalando plugins, prometiendo presencia digital. Era lo que el mercado pedía y yo lo daba.
Pero vi algo que me incomodó: los negocios seguían igual después de la página. Bonita, sí. Pero sin pedidos, sin citas, sin ventas. El sitio era un adorno y yo era cómplice de eso.
Un cliente del sector legal me llamó frustrado: llevaba dos años con un sitio web que no le había generado un solo cliente. Pagaba $3,000 MXN al mes de mantenimiento. Nadie le explicaba por qué no funcionaba. Ese día decidí aprender a construir sistemas que vendan de verdad — no páginas de catálogo.
Sin juntas de hora. Sin intermediarios. Sin código que nadie entiende.
Cuando empecé en Ciudad Valles, no había mentores ni metodologías. Aprendí a base de proyectos reales, errores propios y clientes que confiaron en mí antes de que tuviera un portafolio.
Eso me enseñó algo que ningún curso te dice: el cliente no quiere tecnología. Quiere que su teléfono suene, que su agenda se llene, que sus cobros lleguen solos. La tecnología es el medio, no el fin.
Cuando contratas una agencia, hablas con el vendedor y el trabajo lo hace alguien más. Conmigo hablas directamente con quien escribe tu código, diseña tu flujo y te contesta el WhatsApp cuando algo falla a las 3AM. Sin intermediarios. Sin juego de teléfono descompuesto.
Las reglas bajo las que opero. Si tu proveedor actual no las cumple, hay un problema.
No te reboto con un chatbot ni con un helpdesk en otro país. Tienes mi número directo. Si algo falla a las 3AM, lo resuelvo yo personalmente.
Programar bien requiere concentración. En vez de juntas de 1 hora, te envío videos de 5 minutos con avance real. Tú lo ves cuando puedas.
Si una herramienta o librería no aporta valor real a tu negocio, no la instalo. Tu sistema será limpio, rápido y fácil de mantener.
Dominio, código, base de datos — todo registrado a nombre de tu empresa. Si decides irte, te lo llevas todo. Sin secuestros.
Si tu proveedor no las cumple, te está cobrando de más.
No diseño sitios para ganar premios. Si tu página tiene animaciones 3D pero tarda 7 segundos en cargar, es basura. Optimizo para velocidad de carga y cierre de ventas. Función sobre ego.
Agencias te meten relojes falsos de urgencia y te cobran miles por mantener un servidor de $300 MXN. Construyo con infraestructura simple y económica. Escala seguro cuando vendas 1 millón; paga centavos mientras empiezas.
Secuestrar el dominio o el código de un cliente es terrorismo comercial. Toda la infraestructura se registra a TU nombre. Te entrego las llaves maestras. Me contratas porque aporto valor, no porque te puse un grillete.
Tu empresa no necesita un metaverso ni inteligencia artificial de adorno. Solo me sirve si automatiza trabajo repetitivo: atender consultas a las 3AM, calificar prospectos sola. Si no reemplaza horas de trabajo real, es un estorbo.
El 90% de las juntas por Zoom no resuelven nada. Programar bien requiere concentración. Nos comunicamos de forma asincrónica: videos cortos con avance real. Tú los ves cuando puedas. Cero burocracia.
Dime qué necesitas, cuánto puedes invertir y te armo una propuesta exacta. Sin rodeos.
¿Prefieres hablar primero?